Fragmento

Introducción La parálisis cerebral es la causa más frecuente de espasticidad en el niño, ocasiona trastornos en el movimiento y en la postura, como resultado de una lesión al sistema nervioso central (SNC). La hipertonía muscular aunada al crecimiento del niño lo lleva a desarrollar contracturas fijas, deformidades osteoarticulares, inestabilidad articular, lo cual le dificulta la función motora. La toxina botulínica es una potente neurotoxina producida por Clostridium botulinum. Existen ocho serotipos de los cuales el tipo A es el más potente. La toxina botulínica tipo A causa quimiodenervación y parálisis muscular focalizada debido a que altera la liberación de acetilcolina en la unión neuromuscular. Los estudios sugieren que la inyección de la toxina botulínica puede ser usada como un tratamiento complementario y en algunos casos esencial para evitar o posponer la cirugía ortopédica. Numerosos estudios han documentado la eficacia de toxina botulínica tipo A en mejorar los rangos de movimiento, marcha, funcionalidad y calidad de vida, por lo que disminuye en muchos casos el grado de discapacidad. Existen más de 80 artículos (clase I-IV) que han sido publicados los que discuten el uso de toxina botulínica tipo A en el manejo de la parálisis cerebral infantil (estudios realizados con Botox y Dysport).

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2009-05-19   |   2,736 visitas   |   1 valoraciones

Vol. 10 Núm.2. Marzo-Abril 2009 Pags. 107-111 Rev Mex Neuroci 2009; 10(2)